LA REALIDAD DE LA AYAHUASCA Y LOS CHAMANES EN SUDAMÉRICA

Hace Unos meses publiqué el artículo “La realidad de la ayahuasca en España y en Europa” en donde daba mi punto de vista sobre el mal uso que por desgracia se le está dando a esta increíble medicina. En dicho artículo también comenté que la situación de la ayahuasca en Sudamérica era incluso peor que la que encontramos aquí en Europa y en este segundo escrito pretendo explicar el porqué de esta afirmación.

 Seguramente habrá mucha gente que no comparta mi visión sobre lo que está pasando con el chamanismo en la amazonia. No busco confrontar opiniones ya que escribo porque siento la obligación de explicar lo que he visto y aprendido en mis años de experiencia en la selva. Esta es mi forma particular de mostrar mi respeto y agradecimiento por todo lo que me han dado y me dan la ayahuasca, los que han sido mis maestros y la propia medicina tradicional amazónica. Por otro lado, me gustaría pensar que este artículo puede ser un pequeño faro que ilumine a algunas personas y les ayude a no caer en manos de falsos maestros y chamanes desaprensivos. Que quede claro que no pretendo juzgar tradiciones o maneras de trabajar. Tampoco quiero meter el miedo en el cuerpo de nadie, ni criticar a personas, centros chamánicos o asociaciones diversas que se dedican al chamanismo. Lo único que busco es denunciar el abuso, la confusión y la mentira que hay en el mundo del chamanismo actual, por el mismo motivo que me movió a escribir el primer artículo, o sea, por motivos de conciencia. Siento que si no denuncio los abusos que veo, me hago cómplice de las barbaridades que se están cometiendo por parte de muchas personas que por dinero o poder están traficando con la salud física y espiritual de las personas.

La verdad es que la realidad de la ayahuasca en Sudamérica es mucho más compleja que la que tenemos en Europa, ya que el chamanismo se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos de la región. Esto ha motivado la proliferación de centros chamánicos y de chamanes anónimos, que han encontrado su “modus vivendi” en la ayahuasca y en el arte de aprender a utilizar las energías de la naturaleza. El concepto originario de chamán ha desaparecido casi completamente y hoy en día las necesidades económicas y las ansias de poder se han impuesto, por lo que la mayoría de chamanes actuales lo son de oficio y no por vocación.

Para aquellos que no conozcan en profundidad el chamanismo y las energías, no existe manera alguna (salvo la intuición) de diferenciar a un buen chamán de un mal chamán. Incluso muchas personas que tienen una amplia experiencia como usuarios de la ayahuasca, son presa fácil en manos de chamanes experimentados que son lobos disfrazados de corderos. Por este motivo, pretendo en este artículo aclarar un poco el panorama chamánico actual, para que aquellas personas que tengan previsto ir a la selva en busca de un chamán o ya estén ya trabajando con alguno, tengan un punto de vista basado en una experiencia de años viviendo, dietando, aprendiendo y trabajando con la ayahuasca y con verdaderos maestros chamanes de la amazonía peruana.

Es básico empezar explicando que en la amazonía los chamanes se auto-proclaman maestros, y creo imprescindible contextualizar esta palabra ya que es necesario entender que siempre que hablemos de un maestro chamán, estamos hablando de un maestro en lo referente a las plantas, o sea, hablamos de una persona que conoce las propiedades y virtudes de las plantas en su uso energético y físico. Por supuesto este conocimiento incluye el uso de la ayahuasca en el contexto de las ceremonias, es decir, el saber utilizar las técnicas que requiere el trabajo chamánico: limpiar el astral, abrir la mareación, bajar la mareación, cerrar la ceremonia, arcanear, etc. Creo que es vital tener muy claro este concepto de maestro ya que la mayoría de las personas que van a la Amazonía idealizan a los chamanes y les otorgan un rol que ni tienen ni pueden ejercer. Si bien es cierto que algunos de los que se autodenominan chamanes son verdaderamente maestros en lo referente a las plantas, no tienen por qué serlo en cuanto a enseñar un buen camino de vida. Ser chamán es una profesión (vocacional o no) como puede serlo cualquier otra, así pues, es obvio que no porque alguien sea maestro de una especialidad técnica lo tenga que ser en lo referente a la vida y mucho menos en lo referente a la espiritualidad.

La verdad es que la palabra (maestro) impresiona mucho y en la selva casi todos los que toman ayahuasca se auto-proclaman así. Ciertamente que algunos los son, pero recalco que tenemos que tener muy claro que son solamente maestros dentro del contexto que he explicado, o sea, maestros de plantas. Por otro lado, creo que es importante aclarar que para llegar a ser un verdadero maestro chamánico, uno tiene que haber recibido dicho título de las mismas plantas además de recibirlo de la o las personas que han sido sus maestros terrenales y este título solamente se consigue a base de años de dieta seca, sacrificio y experiencia en sanaciones chamánicas. Por otro lado, tengamos en cuenta que aunque seamos afortunados y encontremos a un verdadero maestro chamán (no hay tantos como se autoproclaman) esto no garantiza que esta persona tenga un buen corazón y creo que esta es la principal clave para no equivocarnos, ya que priorizar el aparente conocimiento, poder o fuerza de un chamán a su limpieza de corazón es un error que podemos pagar muy caro.

Creo necesario hacer la diferencia entre chamanes y médicos de medicina tradicional amazónica, debido a que hoy en día la palabra chamán ha perdido gran parte de su verdadero significado a causa de la deformación social y cultural que ha recibido. Originariamente se llamaba chamán a aquella persona que recibía un llamado por parte de los espíritus de la selva para aprender a manejar las energías del mundo invisible y así hacer de mediador entre el mundo material y el mundo espiritual para poder ayudar a sus semejantes. Hoy en día esta realidad ha cambiado y a cualquiera que toma ayahuasca e icara (canta) se le llama chamán, independientemente de su vocación, capacidad e intención. Así pues, voy a utilizar la palabra médico de medicina tradicional amazónica para referirme a aquellos chamanes que conservan la esencia del significado original de la palabra chamán. Aclarado este punto, decir que tanto el chamán como el médico tienen la capacidad de interactuar y alterar la realidad del mundo material y espiritual en mayor o menor grado, dependiendo de las capacidades que hayan adquirido mediante las dietas (hablamos siempre de chamán-médico en el contexto amazónico). Esta capacidad para modificar realidades del orden físico, espiritual, mental y emocional de las personas, puede usarse para el bien o para el mal. Los chamanes usan sus poderes según sus conveniencias y si bien es cierto que a veces pueden ayudar a una persona, también lo es que a veces pueden perjudicarla utilizando sus poderes para hacer amarres, warmi, saladeras, enviar chontas a aquellos que consideran sus enemigos, enfermar a otra persona, robar dietas, etc. Los chamanes tienen un código del bien y del mal basado en su propio criterio e interés personal y suelen utilizar los poderes de la naturaleza para su propio beneficio. En cambio, el médico vegetalista o de medicina tradicional amazónica, nunca usará este poder recibido para dañar a otras personas, para su propio beneficio o siguiendo su propio criterio del bien y del mal. El médico utiliza siempre el don recibido en favor y beneficio de las personas, anteponiendo las necesidades de los demás a sus propios intereses. Hay que tener claro que un chamán no tiene porqué ser maestro ni médico de medicina tradicional amazónica. De hecho, muchos chamanes no son lo primero y mucho menos lo segundo. Pero por el contrario sí que un médico de medicina tradicional amazónica es necesariamente chamán y maestro.

Creo que en este punto se hace imprescindible hablar de las capacidades técnicas y humanas de los autodenominados chamanes o médicos, ya que estas capacidades son las que les permiten hacer su trabajo eficientemente. Las capacidades técnicas se adquieren mediante dietas muy duras que la mayoría de personas no están dispuestas a hacer. Son meses e incluso años de dieta seca lo que capacitan al aspirante a chamán o médico. La diferencia en el aprendizaje entre chamanes y médicos es que en las dietas el médico solo acepta las energías que sean medicina y que le capacitan para ayudar a los demás, mientras que el chamán agarra cualquier tipo de energías, ya que lo que busca es el poder. La calidad técnica se adquiere mediante el esfuerzo humano a través de meses de dietas y de muchas horas de trabajo tratando a pacientes en las ceremonias de ayahuasca. La calidad humana no se consigue por méritos o esfuerzos propios, sino que yace intrínseca en el corazón de cada persona. Es cierto que las dietas y la vida misma pueden ir puliendo nuestra calidad humana, pero la esencia de lo que somos cada uno de nosotros nos acompaña desde que nacemos.

Otro tema importante a comentar es el tema de las dietas ya que esta es la técnica base del trabajo chamánico juntamente con las ceremonias de ayahuasca. En términos muy básicos diríamos que las dietas son el proceso por el cual recibimos la energía de la o las plantas con las que estamos trabajando. Hay varias formas de dietar dependiendo de las plantas y del maestro con el que trabajemos (baños, ahumados, ingestión…). A forma de analogía podríamos explicar lo que es la dieta, imaginándonos que el dietista es un campo y la planta que se dieta es la semilla que plantamos en este campo. A partir de aquí, dependiendo de nuestra actitud en la dieta, o sea, todo lo que entra en nosotros en forma de comida, pensamientos, emociones, sentimientos, lecturas, etc. es el alimento que le damos a esta semilla para su crecimiento. Hemos de saber que cada planta tiene sus propias características al margen de las físicas, que la distingue de las otras plantas. Estas características pueden ser emocionales y energéticas, y bien dirigidas por un maestro experto ayudan a la persona a sanarse en los diferentes aspectos del ser humano, o sea, pensamientos, sentimientos y emociones, que a su vez afectan a nivel de cuerpo y espíritu.

Hay que tener claro que  hay varios tipos de dieta dependiendo del objetivo por el cual estamos dietando: dieta de florecimiento, de limpieza, de sanación, de aprendizaje…  Cada una de ellas requiere más o menos tiempo, y unas implicaciones personales en cuanto a austeridad mundana más o menos severas. Es importante aclarar que las dietas no son un juego, realmente pueden cambiar la vida de las persona para bien o para mal dependiendo de la calidad e implicación con que las hacemos, pero también dependiendo de la capacidad técnica y la calidad humana del chamán o médico que nos acompaña durante el proceso. Hay que pensar que el chamán que trabaje con nosotros será el encargado de elegir la planta que más nos conviene según nuestras necesidades, de enderezarnos si cruzamos la dieta, de darnos de su propia energía para poder crecer en toda nuestra potencialidad, de protegernos energética y físicamente de energías tóxicas y de ataques que podamos sufrir. Además nos tiene que ayudar a entender el proceso por el que estamos pasando en los momentos complicados y nos tiene que explicar las implicaciones del trabajo chamánico así como las restricciones alimentarias, sexuales, sociales, además de abrir y cerrar la dieta…

Sería mi deseo que todo lo que he escrito referente a los chamanes, los médicos y las dietas sirviese para que tomemos consciencia y nos hagamos la siguiente reflexión: Cuando nos ponemos en manos de un chamán estamos confiando todo nuestro ser: cuerpo, espíritu, mente y corazón a una persona que tiene un gran poder para incidir tanto en positivo como en negativo en nosotros. Por esto la calidad técnica, pero sobretodo la calidad humana tendría que ser el factor determinante a la hora de ponernos en las manos de otra persona.

Paralelamente a esta explicación básica referente a las dietas, los chamanes y los médicos de medicina tradicional amazónica, hay una serie de consideraciones importantes a tener en cuenta que nos van a ser muy útiles para tener una visión más clara de la realidad de la cultura chamánico-amazónica además de dotarnos de una brújula para orientarnos en un mundo y una realidad totalmente diferente  a la occidental.

  1. Hemos de tener en cuenta que en las comunidades amazónicas hay un código no escrito donde normalmente se favorece a los miembros de la propia familia por encima de cualquier otra consideración. A modo de ejemplo, si en la amazonia preguntamos a una persona por un chamán, lo más probable es que nos lleve con un miembro de su misma familia que tome ayahuasca, sin tener en cuenta sus capacidades humanas y técnicas.
  2. Siempre que trabajemos con un chamán nos dirá que no tomemos ayahuasca con otros chamanes porque los demás nos pueden engañar. Este principio de no tomar ayahuasca con muchos chamanes es veraz y prudente. Pero sería aconsejable que antes de empezar una dieta con quien nos ha dado este sabio consejo, nos aseguremos de que sea un verdadero maestro chamán de buen corazón. Pensemos que los occidentales somos su principal fuente de ingresos por lo que legítimamente, tal como hacemos nosotros, el intentar asegurar la economía familiar es una de sus prioridades.
  3. Hay que tener en cuenta que aunque tengamos buenas visiones en las ceremonias de ayahuasca no implica que estemos en manos de un buen chamán o de un verdadero médico, ya que es relativamente fácil hacer entrar a una persona en un mundo de colores y sensaciones agradables. La mayoría de las verdaderas sanaciones chamánicas vienen precedidas de purgas, de un trabajo arduo e intenso y de revelaciones personales dolorosas.
  4. No hay que hacer siempre caso de las visiones o revelaciones que tenemos en las ceremonias de ayahuasca, ya que estas pueden estar condicionadas por nuestros propios deseos y ego, por el chamán que trabaja en nosotros, por energías ajenas que se cuelan, etc. Hay que asegurarse muy bien de que la información que recibimos en las ceremonias viene de la verdadera luz.
  5. Una de las características de un verdadero médico chamánico es que tenga enfermos para curar. Los habitantes de las comunidades saben perfectamente a quien tienen que ir, y a quien no, cuando tienen problemas de salud. Este indicador es crucial para saber si se está o no en manos de un buen chamán o de un verdadero médico. Si en las ceremonias de ayahuasca hay solamente extranjeros y  no vemos nunca pacientes autóctonos, desconfiemos de que el chamán sea un verdadero médico de medicina tradicional amazónica.
  6. No esperemos que el chamán o médico de medicina tradicional amazónica sea un ser omnipotente que sana cualquier tipo de enfermedad. Tampoco podemos esperar que el chamanismo sea una panacea que nos sane de todo mal. Pensemos que la realidad cultural y la cosmovisión de la enfermedad en la amazonia es muy distinta a la de occidente y es posible que no obtengamos respuestas a muchos de los problemas o enfermedades del hombre moderno actual.
  7. Hemos de tener en cuenta que los grandes centros chamánicos que se anuncian en internet normalmente están hechos por extranjeros y para extranjeros. Suelen estar gestionados por chamanes con visión de negocio o por extranjeros que en muchas ocasiones tienen a verdaderos maestros chamanes contratados para que les hagan el trabajo.
  8. Es importante tener claro que el tema económico nunca va a ser la prioridad para un verdadero médico o para un chamán de buen corazón. Los pocos que conozco que lo son, ni trabajan en centros para extranjeros ni cobran cantidades astronómicas. Suelen ser gente humilde y de pocos recursos que cobran la voluntad si son tratamientos para enfermos y cobran precios muy razonables en las ceremonias con extranjeros.
  9. Si queremos o tenemos que dejar una dieta a mitad del trabajo (cosa nada recomendable salvo en casos muy concretos) es muy recomendable hacerlo siempre bajo la aprobación y supervisión del que ha sido nuestro maestro ya que hay que cerrar la dieta y proteger el cuerpo de la persona para evitar problemas posteriores.
  10. Tomemos conciencia de que en la dieta se tiene que ser muy estricto en cuanto a cumplir las indicaciones que nos dé el chamán en lo referente a la alimentación, las relaciones sociales, el sexo, etc. Si un chamán no nos da indicaciones relativas a este tipo de restricciones suele implicar desinterés o poca capacidad.
  11. Es muy recomendable no acabar de mala manera nuestra relación con el chamán con el cual estamos trabajando aunque estemos muy disconformes con su trabajo. Es siempre preferible terminar de buenas maneras y con buenas palabras para evitar problemas.
  12. El cómo vive en todos los aspectos de la vida el auto-proclamado maestro, chamán o médico, nos va a mostrar lo que verdaderamente hay en su corazón.

En mis años en la Amazonía peruana he visto a gente desquiciada en lo mental, físico y espiritual por dietar con plantas que no le convenían o por una poca implicación del dietista con la planta dietada (fumar marihuana, tener sexo, no respetar el régimen alimentario, tener vida social desmesurada durante la dieta…) También he visto mucha gente malograda porque el supuesto chamán/maestro no estaba capacitado para poner dietas o porque no ha cuidado al dietista en su proceso. He conocido personas que han sido robadas energéticamente por chamanes, incluso por sus propios maestros. He visto gente que ha sido saqueada económicamente por haber hecho caso a supuestas visiones referentes a que tenía que invertir en un proyecto para hacer un centro chamánico. He conocido personas dañadas por su propio maestro por haber cambiado de chamán. Sé de mujeres a las que han hecho warmi sus propios chamanes para así tener relaciones sexuales con ellas. Sé de mujeres abusadas en lo físico y energético por sus maestros teniendo, incluso después de largo tiempo de haber regresado a sus países, sueños sexuales con los que han sido sus chamanes. Conozco incluso de personas que han perdido la vida por hacer mal las dietas o por haber hecho tratamientos erróneos, etc.

Quiero dejar muy claro que el problema no es la ayahuasca ni las dietas con las plantas. El verdadero problema somos las personas que trabajamos con esta planta sagrada y con las plantas en general, ya que muchas veces por nuestros propios motivos egoístas nos atrevemos a poner dietas, recetar tratamientos con plantas y dar a tomar ayahuasca sin tener los conocimientos necesarios o en caso de tenerlos, utilizamos los conocimientos  y el poder de las plantas para nuestros propios fines egoístas. Mi intención no es la de perjudicar a personas que legítimamente intentan ganarse la vida con el chamanismo, por lo que me disculpo si algún chamán sufre algún tipo de perjuicio por lo que he escrito. Por otro lado, quiero decir que soy plenamente consciente de que todavía tengo mucho que aprender de esta ancestral medicina, sé que no soy mejor que nadie y  la verdad es que me he equivocado y me sigo equivocando en muchas ocasiones y en muchos aspectos de mi vida. Pero me he atrevido a escribir este escrito porque al margen de mi pequeñez y miseria personal, la situación del chamanismo está llegando a un punto tal de suciedad, falsedad y manipulación que creo que hace falta que se denuncien las barbaridades que se están cometiendo.

Este es el último escrito que voy a publicar en lo referente al chamanismo y a la ayahuasca. Creo que con los 2 artículos publicados he dejado muy clara mi visión de la realidad sobre este tema y con ello he saldado una deuda con mi conciencia. En el artículo anterior dejé un email por si alguna persona o asociación se sentía identificada y/o aludida y quería  contactar conmigo. En esta ocasión vuelvo a dejar abierta esta posibilidad para todos aquellos que quieran información sobre el tema  Usadbienelayahuasca@gmail.com   Voy a contestar los posibles mensajes que lleguen a este correo hasta comienzos de abril del 2017, después de esta fecha no podré hacerlo hasta principios del 2018. Por otro lado, comentar que al igual que hice en el otro artículo no voy a restringir ninguno de los mensajes que lleguen al foro, ya que lo que se escriba va a retratarnos públicamente. Dado que en el artículo anterior recibí más críticas por el hecho de no haber firmado el escrito con mi nombre que por el contenido del mismo he decidido, a pesar de ser plenamente consciente del riesgo que supone, firmar el artículo para que quien me juzgue lo haga por lo que he escrito y no por lo que no he escrito.

                                                                                                                 Jordi Trainé i Cama

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LA REALIDAD DE LA AYAHUASCA EN ESPAÑA Y EUROPA

 

capçalera

Desde hace años la situación de la ayahuasca en Europa y más concretamente en el Estado Español, se mantuvo dentro de unos márgenes relativamente estables y controlados. Unas pocas personas  con más o menos formación y a título individual ofrecían al gran público Esta planta sagrada. Esta situación ha cambiado radicalmente en los últimos tiempos con una gran proliferación de la oferta ayahuasquera, llegando incluso a crearse una asociación de ámbito internacional que organiza ceremonias por toda Europa, vende la mixtura a quien la solicita  y forma a personas, a las que llaman facilitadores, para que dirijan ceremonias de ayahuasca. A ojos de una persona no entendida en la materia puede parecer que no hay nada malo en esta actividad, pero aquellos que sabemos lo que implica realmente el trabajo con la ayahuasca, conocemos el gran peligro que entrañan estas prácticas.

Antes de continuar, quiero aclarar que no firmo este escrito porque prefiero permanecer en el anonimato. No busco ni quiero ningún tipo de publicidad de mi persona ni de mi trabajo. Tampoco quiero parecer humilde porque no lo soy. No quiero ser ejemplo de nada porque para ser honesto, alguna de las malas praxis que voy a denunciar en este escrito también las hice en mis inicios. Lo que me mueve a escribir este artículo es que ya no puedo permanecer más en silencio viendo las barbaridades, la ignorancia y la hipocresía que hay alrededor de las personas que trabajamos con ayahuasca.

Actualmente hay acusaciones y descalificaciones en las redes sociales, entre esta organización internacional de ayahuasca y algunas personas del mundillo chamánico en España.  Mi opinión basada en mi experiencia como médico de medicina tradicional amazónica, es que las dos partes tienen mucho que aprender al respecto del trabajo con ayahuasca. Cierto que unos más que otros, pero las dos partes han hecho y hacen auténticas barbaridades y ya es hora de ponerlo al descubierto y dejarnos de hipocresías.

Creo que es imprescindible para la seguridad de las personas que quieren consumir ayahuasca hacerse varias preguntas a la hora de elegir con quién van a hacer las tomas.

  1.  ¿Qué es y que hace realmente la ayahuasca?
  2. ¿Está capacitada la persona en la que he depositado mi confianza para acompañarme en este viaje a una realidad paralela?
  3. ¿Estamos tomando realmente ayahuasca, o tomamos otra sustancia como por ejemplo anahuasca?
  4. ¿Es conveniente tomarla multitudinariamente?
  5. ¿El precio que pago es justo?

Voy a tratar de responder a estas preguntas de forma simple y clara, para que aquellos que ya están tomando o aquellos que se planteen tomar la planta, tengan una visión de la realidad distinta a la que hasta ahora se les ha mostrado.

1º ¿Qué es y qué hace realmente la ayahuasca? No voy a entrar en la parte técnica ni científica ya que hay información abundante en internet y personas mucho más preparadas que yo para explicarlo. Voy a tratar de dar una breve explicación práctica para que todo el mundo pueda entenderlo.

 La ayahuasca trabaja a 3 niveles básicos:

  1. Nivel físico. La persona siente sensaciones físicas como cambios térmicos, nauseas, dolor de barriga, olores, llegando en ocasiones a lo que lamamos la purga “vómitos y diarrea”. En este punto la planta ha penetrado en la persona desbloqueando, limpiando emociones, sanando viejas heridas y traumas, etc.
  2. Nivel de consciencia. La persona entra de lleno en lo que llamamos la mareación (el efecto de la planta). En este punto uno puede llegar a ver su realidad personal o la de los demás. Este verse a sí mismo puede ser a través de una comprensión intelectual, visual, auditiva o sensitiva. Se entra en un estado de consciencia alterado donde nuestra realidad física pasa a un segundo término y entramos en una realidad más etérea.
  3. Nivel espiritual. Este es el estado más difícil y peligroso de acceder, ya que en este punto la persona está presente solamente en espíritu, pudiendo hacer viajes astrales, entrar en otras dimensiones e incluso pudiendo llegar a comprender el papel del ser humano y su relación con Dios.

Pero creo que lo más importante para el usuario es saber y entender que para conseguir este estado alterado de consciencia, es imprescindible que la ayahuasca abra puertas a un  mundo paralelo al nuestro, pero no por ello menos real. Es el mundo espiritual, es lo que llamamos comúnmente el astral. Justo ahí radica uno de los principales peligros, ya que en esa nueva realidad somos totalmente vulnerables a las energías y entidades que merodean por este astral. Por este motivo, antes de tomar ayahuasca, es vital tener una respuesta clara a la segunda pregunta, o sea, saber si la persona que me está acompañando en este viaje está capacitada para hacerlo.

2º ¿está capacitada la persona en la cual he depositado mi confianza para acompañarme en este viaje a una realidad paralela?

 Esta pregunta hay que responderla desde 2 ángulos. Lo primero que hay que saber es si se tiene el conocimiento técnico. En segundo lugar hay que saber acerca de la calidad humana de la persona. En lo referente al conocimiento técnico hay, según mi experiencia, cuatro perfiles de personas que dan ayahuasca a los demás. (He de decir que yo mismo he pasado por alguno de estos perfiles durante mi aprendizaje).

  1. Los inconscientes. Este perfil suele acompañar la inconsciencia con su hermana la ignorancia. Se atreven con todo y dan ayahuasca sin ningún tipo de preparación. Han ido a la Amazonía y han hecho alguna ceremonia de ayahuasca, se llevan la planta a su país y allí la toman solos o con otras personas como si fuese una actividad de ocio de fin de semana. Este perfil de gente suele utilizar música en cd para sus ceremonias.
  2. Los que se creen que saben. En este grupo englobo a los llamados facilitadores y a algunos que se creen chamanes pero que en realidad no lo son, ya que sus conocimientos no alcanzan el nivel mínimo exigido. Este grupo se acerca mucho al de los inconscientes, pero se diferencian de ellos en que son personas que teniendo una formación deficiente se creen preparados para dar ayahuasca a otras personas. Este perfil de gente también suele utilizar música en cd para sus ceremonias.
  3. Los chamanes. Estos tienen un conocimiento práctico más o menos amplio de la ayahuasca. Gracias a este conocimiento pueden incidir en la mareación de los participantes (el efecto de la planta en las personas) y según su capacitación inciden más o menos en la misma persona. Este perfil de gente suele utilizar ícaros propios “cantos de las plantas” en sus ceremonias.
  4. Los médicos de medicina tradicional amazónica. Estos son verdaderos maestros de la ayahuasca y de las plantas medicinales. Solamente trabajan con la medicina para ayudar a las personas. Este perfil de gente utiliza exclusivamente ícaros propios en sus ceremonias.

Ampliando un poco más la información de estos perfiles, hay que saber que la formación  del facilitador o de los que se creen chamanes, consiste normalmente en unos cursillos en los que se les da un conocimiento intelectual de cómo se deben comportar y reaccionar en una sesión de ayahuasca. También suelen recibir y tener ciertas herramientas de crecimiento personal o de psicología para poder utilizarlo en las personas que participan en sus ceremonias, incluso pueden haber hecho alguna pequeña dieta (proceso por el que se adquiere el conocimiento chamánico) en la Amazonía. El facilitador o el que se cree chaman, no tiene la capacidad de abrir las ceremonias y limpiar, no puede arcanear “proteger” a los participantes, ni cerrar las sesiones, con lo cual el participante, puede quedar expuesto a energías ajenas a él durante y después de las ceremonias.

 El chamán  se diferencia del facilitador en que se ha formado con supuestos maestros en la Amazonía y ha hecho algunas dietas más o menos fuertes con plantas maestras y por esto no solo tiene un conocimiento intelectual, sino que  también ha adquirido la sabiduría que ha recibido de las plantas. Tiene la capacidad de manejar más o menos la mareación, sabe abrir y limpiar las ceremonias, arcanear y cerrar a los participantes. También pueden interactuar en las personas para lo bueno y lo malo, según su grado de conocimiento y limpieza de corazón. Puede ayudar a la persona (desbloquearla, sanarla de algunas enfermedades, bendecirla…) pero al mismo tiempo puede dañar a la persona (amarres, saladeras, lazos, daños…).

 El médico de medicina tradicional amazónica se ha formado con verdaderos médicos en la Amazonía (hay muy pocos), haciendo dietas muy severas con plantas (dietas secas). Este aprendizaje de dietas dura años y no meses. Gracias a estas dietas el médico domina todas las técnicas chamánicas, la abertura, protección y cierre de las ceremonias y al igual que el chamán ha adquirido la sabiduría de las plantas, llegando al punto de poder trabajar con los pacientes sin siquiera tomar ayahuasca. Pero el rasgo más distintivo del médico es que nunca hará el mal, siempre tratará de ayudar a las personas anteponiéndolas a sus propios intereses.

Hablemos un momento de la calidad humana de las personas que dan ayahuasca. ¿Cómo saber si hay verdadera calidad humana en la persona en la que depositamos nuestra confianza? ¡Muy fácil! “por sus frutos los conoceréis”. Frutos son la honestidad, la humildad, la sencillez, la bondad, la misericordia, la empatía; pero también lo que se cobra por ceremonia, si se pretende ser un gurú, como se vive, etc. etc. etc. O sea, no lo que decimos sino lo que hacemos. Persona con calidad humana puede haberlas en cualquiera de los 4 grupos antes mencionados, pero quiero deciros que por desgracia este tipo de personas no abundan tanto como nos pensamos.

3ª Esta tercera pregunta no es menos importante. ¿Estamos tomando realmente ayahuasca o es otra sustancia como por ejemplo la anahuasca?

 Muchos de los que critican a esta asociación internacional saben perfectamente que ellos no han utilizado siempre ayahuasca en sus ceremonias, muchas veces han utilizado anahuasca. Esto es un análogo de la ayahuasca. Dicen que es lo mismo, pero afirmar esto es falsear la verdad. Es cierto que químicamente son casi iguales, pero también son casi iguales químicamente dos seres humanos y en cambio somos totalmente distintos unos de otros. Pues con las plantas pasa lo mismo. La anahuasca tiene otra clase de energía distinta a la ayahuasca, y la verdad es que no es tan limpia.

 Otro tema que hay que saber, es que desde los países de origen de la ayahuasca, mucha gente que la prepara mezcla la mixtura original, o sea ayahuasca y chacruna, con otras plantas como el toe, el tabaco, la coca… para conseguir más visiones en las ceremonias. Cuando hacemos esto, estamos añadiendo energías a la ayahuasca que no le corresponden. Cada planta tiene su propio espíritu y energía (algunas buenas, otras no tan buenas) y estas afectan a las personas de un modo más o menos sutil dependiendo de su sensibilidad. Además mezclando otras plantas, conseguimos abrir todavía más las puertas del mundo astral con el riesgo que conlleva para las personas.

4º ¿Es conveniente tomar ayahuasca multitudinariamente?

                Debemos saber que a más gente participando en una ceremonia, más energías moviéndose a nuestro alrededor, más puertas individuales abiertas simultáneamente, más energías de toda índole que  comparten los participantes, además de haber globalmente más  puertas abiertas en el mundo astral, que como ya he dicho, permiten que puedan entrar todo tipo de energías. Hay personas de los dos bandos en disputa que organizan ceremonias multitudinarias, demostrando desde mi punto de vista, un grado de inconsciencia increíble. Ningún médico ni chamán que se precie lo hace, y aquí en Europa algunos  chamanes, algunos que se creen chamanes y los facilitadores lo están haciendo. Se de ceremonias con más de 50 personas, cuando la realidad es que un médico que trabaje solo, puede hacer ceremonias con un máximo de 9 o 10  participantes, ya que es humanamente imposible cuidar, proteger y tratar de ayudar individualmente a más personas.

5º ¿El precio que pago es justo?

El factor económico nos va a decir mucho acerca de cómo es la persona que nos acompaña en la ceremonia. ¿Sabéis cuál es el precio de costo de la ayahuasca en Perú? Pues actualmente unos 30€  el litro. En un litro de buena ayahuasca pueden llegar a tomar de 10 a 12 personas. Por mucho que haya que ir a buscar la medicina a la Amazonía, no se justifica  que se estén cobrando  100 o más € por ceremonia y más si son multitudinarias. A esto se le llama hacer negocio, ¡haced vosotros mismos los números! Un médico de medicina tradicional amazónica o un buen chamán, nunca prioriza el hacer dinero, sino que está para servir a los demás.

Al margen de estas preguntas hay otro punto que creo importante comentar. Muchas veces estas mismas personas u organizaciones internacionales organizan viajes a la Amazonía para tomar ayahuasca. No quiero entrar a comentar la situación de la ayahuasca en Sudamérica ya que sería largo y complejo, pero quiero avisar a aquellas personas que piensan que yendo allí  van a encontrar lo que buscan, que vayan con mucho cuidado, pues  la situación en Sudamérica es incluso peor que la que hay en Europa.

Denuncio estas malas praxis en el mundo de la ayahuasca porque estoy cansado de recibir personas que vienen a mí hechas una piltrafa en lo espiritual, mental y físico. Soy testigo de gente a la que le han entrado yoshines, “malas energías”, cambiándoles radicalmente la vida para mal porque nadie se preocupó de limpiar el astral. Gente que ha empezado a oír voces y ver cosas después de haber ido a  ceremonias, porque no se les ha cerrado al acabar. Gente con disociaciones graves de cuerpo y espíritu, porque  no se les ha enraizado. Gente con lazos atados por las mismas personas con quien han tomado ayahuasca  para que sigan yendo con ellos y así seguir teniendo una fuente de ingresos. Gente con desequilibrios mentales y espirituales graves por seguir las indicaciones de voces de supuestos maestros espirituales del astral. Gente que teniendo enfermedades mentales han tomado ayahuasca y han empeorado, porque nadie les avisó que en ciertas circunstancias es mejor no tomar.  Abusos psicológicos, y físicos por parte de chamanes, presuntos chamanes y facilitadores. Hay una larga lista de consecuencias a las que estamos expuestos si tomamos ayahuasca con personas que no tienen la preparación técnica y humana adecuada.

Pienso, y esto sí que es una opinión y no un hecho, que si no tomamos consciencia de lo que implica el trabajo con esta planta sagrada y tratamos con honestidad y humildad de regularizar la situación de la ayahuasca esto va a acabar muy mal. Muchas más personas sufrirán las consecuencias de la ignorancia, el ego y la avaricia de algunos y empezará a haber denuncias que a la larga van a desembocar en la prohibición de la ayahuasca en el Estado Español. Tiempo al tiempo.

Soy consciente que este escrito puede sentar mal a algunas personas y organizaciones y os pido disculpas si así ha sido. No es mi intención faltar el respeto ni juzgar a las personas, pero  tengo que denunciar los hechos que se hacen en el ámbito de la ayahuasca, porque mi consciencia ya no me permite callar por más tiempo. Espero que este escrito sirva para que cada uno de los que trabajamos con esta planta sagrada, hagamos una profunda reflexión acerca del servicio que estamos ofreciendo. Pero si no sirve para esto, que por lo menos sirva para que las personas que quieran tomar esta maravillosa medicina tengan una información real que les ayude a hacer una buena elección a la hora de elegir con quien van a tener la experiencia.

He abierto una cuenta de Gmail por si alguna de las personas u organizaciones a las que hago referencia quiere comunicarse conmigo:     usadbienelayahuasca@gmail.com

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